El Gobierno esperará señales del FMI antes de avanzar con la ley de beneficios al campo

La endeble situación fiscal de la Argentina obliga a pensar en detalle cada una de las medidas que implican aportes del Estado. Se avanzará sobre otras cuestiones que no tengan impacto sobre la caja

El Gobierno y el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) se volverán a ver las caras esta tarde para intentar avanzar en la serie de puntos que tienen como objetivo inmediato la mejora de las condiciones del campo, pero que en el fondo busca que el sector incremente su caudal exportador.

Si bien sobre algunas de las cuestiones ya se avanzó, todavía quedan sobre la mesa los puntos más conflictivos, es decir aquellos que tocan de cerca las arcas del Estado.

Y aquí se encuentra una de las grandes trabas para cerrar las negociaciones: qué nivel de déficit fiscal deberá comprometer el Gobierno para acordar con el Fondo Monetario Internacional. Dentro del grupo de reclamos que hoy hace el campo se encuentran varios aspectos que tienen que ver con esa cuestión.

La suba en los reintegros a las economías agroindustriales regionales, una baja en las retenciones de la carne vacuna enfriada y sin hueso, una reducción de costos en los trámites de exportación y medidas de fomento para la exportación, son algunos de los ítem sobre los que el agro hace más hincapié, pero al mismo tiempo son los más difíciles de responder para el Poder Ejecutivo.

Para avanzar sobre un paquete que contemple estas problemáticas, el Gobierno pretende enviar un proyecto de ley al Congreso, aunque según afirmaron las fuentes consultadas por El Cronista, al no tener hoy claridad sobre las exigencias del FMI, esta variable no puede avanzar así como está planteada.

"Se podrá avanzar sobre algunos temas, como aquellos que tienen que ver con la desburocratización del sistema, pero no en aquellos que vayan a tener un impacto sobre los ingresos. La situación hoy es delicada como para hacer algo, sin previamente conocer qué se arreglará con el Fondo, o incluso sin tratar el tema con el organismo", sostuvo otra fuente.

"Lo impositivo se está trabajando desde ambos lados, Gobierno y campo, pero no es fácil. Hoy no se puede perder recaudación, hoy ésta es una premisa", apuntó otro de los ejecutivos consultados.

Incluso, el ministro de Economía, Martín Guzmán, también apuntó en este sentido. "Hay que respetar la sostenibilidad fiscal, que es un activo para la estabilidad que beneficia a todos y, entonces, lograr generar incentivos que no impliquen un baja en la recaudación", dijo.

Donde sí se pueden esperar novedades es en la puesta en marcha de aquellos puntos que no afectan a lo fiscal, como el fomento a las inversiones.

Este tema se trata en forma directa en una de las mesas que se conformó especialmente con este objetivo. Allí se trabaja sobre un proyecto de ley de fomento para las nuevas inversiones, donde se incluirían regímenes especiales de amortización acelerada, promoción de inversión en bienes de capital y deducciones en impuesto de las ganancias para insumos, entre otros puntos.

Aquí se buscará trabajar sobre medidas que estimulen la inversión, el agregado de valor y las inversiones en bienes de capital. Las economías regionales también están en la mesa de discusiones, y es uno de los aspectos sobre los que se trabaja, y que no tendría un fuerte impacto en cuanto a lo fiscal.

El campo apunta a que se imponga una modificación en cuanto a los reintegros. En este sentido, se busca que lleguen a un 4% para todas las economías agroindustriales con bajo procesamiento de las distintas regiones, y de 7% para aquellas que tengan un mayor nivel de procesamiento.

Esto no solo no presentaría complicaciones importantes en cuanto a las arcas del Estado, sino que además se puede poner en marcha de forma rápida.

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