Brasil le exige a la Argentina liberar u$s 100 millones en importaciones de la industria automotriz

El vicepresidente del vecino país dijo que los industriales sufren trabas a las importaciones y que la continua crisis compromete el futuro del Mercosur. El Gobierno niega las dilaciones, pero admite que quiere evitar la salida de dólares.

Las señales de distensión que la Argentina y Brasil se esmeraron por mostrar hace pocos días cuando el embajador Daniel Scioli entregó las cartas credenciales al presidente Jaír Bolsonaro duraron poco. Este jueves, el Vice brasileño y líder del ala militar del gobierno, Hamilton Mourao, se desquitó con la administración que encabeza Alberto Fernández por las constantes trabas a las importaciones que están detectando del otro lado de la frontera.

Durante una conversación con dirigentes empresarios, Mourao sostuvo que la unión aduanera que comparten la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay "está viviendo un momento particularmente complicado porque nuestro gran socio comercial, que es Argentina, vive en una crisis continua".

El brasileño también se quejó abiertamente por las dilaciones para renovar las licencias no automáticas, con un especial impacto en el sector automovilístico de Brasil. Incluso Mourao precisó que "hay u$s 100 millones en vehículos parados aguardando la liberación de las licencias, que deberían tardar diez días".

El Gobierno, sin embargo, hizo oídos sordos al planteo que data de hace algunos meses y reiteró que el 92% de las solicitudes de aprobacón se otorgan en 48 horas. No obstante, la Secretaría de Industria y Gestión Comercial ha reconocido que en ocasiones "se solicitan proyecciones complementarias, que apuntan a acercar las necesidades de los productores e importadores, así como también para brindar un marco de previsibilidad y de seguridad a empresas y consumidores".

Sin más, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció días atrás en una entrevista con El Cronista que los focos estarán puestos en fomentar sobre todo los sectores con mayor capacidad exportadora –generando el ingreso de dólares a la Argentina-, además de reducir en algunas industrias, como la automotriz, las importaciones y la salida de divisas.

 

Acuerdos comerciales a la deriva

El vicepresidente brasileño también puso en duda la concreción del acuerdo de asociación estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), sellado en junio de 2019.

El general retirado del Ejército brasileño consideró que los problemas internos de la Argentina ponen en jaque "ese gran esfuerzo de negociaciones del año pasado", que podría "empezar a hacer agua" o incluso "naufragar".

Al interior de la unión aduanera, las cosas tampoco progresan. Brasil pretende una reforma integral del Arancel Externo Común (AEC) y asi rebajar los derechos de importaciones cobrados a bienes extrazona, mientras la Argentina se mantiene renuente y ha dilatado al momento la presentación de una contrapropuesta clara.

Mourao también aludió a los efectos que ha tenido en el Mercosur la pandemia de coronavirus, que ha ralentizado todas las relaciones comerciales, y dijo que a pesar de que los números absolutos de Brasil son peores, la situación en Argentina también es delicada.

"La cuestión de la pandemia no tuvo un impacto tan grande en Argentina, que aplicó un confinamiento radical, pero ahora comienza a tener tasas de casos diarios extremadamente peligrosas", indicó.

En Brasil, con una población de 210 millones de personas, se han registrado 117.000 muertes y más de 3,7 millones de personas han contraído la enfermedad.

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