El primer ministro griego, Lucas Papademos, dijo que los negociadores habían logrado ‘avances significativos‘ en las discusiones para reestructurar la deuda del Gobierno de Grecia, con el objetivo de tener un acuerdo definitivo a fines de esta semana.
“Se han logrado avances significativos en las negociaciones sobre las participación del sector privado‘, dijo Papademos a periodistas en la mañana del martes, luego de un reunión con altos funcionarios del Banco Central Europeo y la Unión Europea, después de una cumbre de líderes del bloque.
“Estamos buscando concluir las negociaciones con el trío antes de fines de la semana”, declaró, refiriéndose al equipo de analistas del BCE, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, quienes son responsables de supervisar los avances de Grecia para cumplir con sus metas de déficit de presupuesto.
Papademos dijo que los principales puntos que aún no se acuerdan con el trío son un mayor recorte a los gastos y reformas al mercado laboral.
Esos compromisos, juntos a un acuerdo con los tenedores de deuda del sector privado para que acepten una amortización por el 50 por ciento del valor nominal de los bonos griegos que poseen, son necesarios antes de que el trío pueda autorizar un tercer paquete de rescate para Atenas.
Ese paquete de ayuda, que se espera que llegue a 130.000 millones de euros, pero que podría ser más dependiendo de la extensión del acuerdo con el sector privado, debe ser concluido antes de mediados de febrero, dando a Grecia tiempo para cumplir con un canje de bonos por 14.500 millones de euros en marzo.
La UE, sin embargo, ha dado hoy muestras claras a Grecia de que su paciencia se está agotando y ha aumentado la presión sobre el Gobierno heleno para que cierre esta misma semana el acuerdo con los acreedores privados y cumpla las medidas de ajuste y reformas acordadas con sus socios a cambio del rescate, resalta un despacho de Reuters.
El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Duaro Barroso, el presidente del
Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y un representante del Banco Central Europeo (BCE), se han reunido con el primer ministro griego,
Lukás Papadimos, y el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, para escucharles y hacerse escuchar a la vez, dice la agencia inglesa.
Juncker intentó minimizar la relevancia de esa reunión, que se produjo después de la cumbre informal de los líderes de la UE.
“No ha sido una reunión para tomar decisiones; el primer ministro nos ha informado sobre las conversaciones con la troika -BCE,
Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional (FMI)- y ha sido un intercambio de opiniones interesante”, señaló.
Pero tras esta reunión se esconde cierta ‘frustración‘ de la UE con Grecia por el continuo incumplimiento del Gobierno heleno de las
medidas de austeridad y reformas estructurales acordadas con la troika al cambio del rescate y con las dificultades que tiene para
cerrar un acuerdo con los acreedores privados, analiza Reuters.
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