La economía local y global en 2015

Recientemente comenzaron a jugarse las definiciones que dictarán la dinámica de la economía argentina en 2015, que sin duda estarán afectadas por el proceso eleccionario. Probablemente las políticas gubernamentales se enfoquen en sostener la demanda y el empleo, ambos en leve retroceso. En el sector privado es esperable que prime la prudencia, tanto en las decisiones de consumo como de inversión. Esto configura un panorama económico de anémico crecimiento con respecto a 2014, que podría mejorar en la medida en que se anticipe un resultado electoral que aliente mejores perspectivas.
En el plano internacional se vislumbran algunos cambios. El crecimiento de la economía norteamericana probablemente sea el más alto de la última década. En 2014 el desempleo allí cayó por debajo del 6%, lo que, combinado con precios de combustibles más bajos, contribuirá a incrementar el consumo. Se espera que Estados Unidos crezca por encima del 3% y represente el 23% de la economía mundial en 2015, su contribución más alta desde la crisis financiera internacional de 2007.
Mientras tanto, los BRIC perderán relevancia y pasarán a representar sólo el 33% de la economía global, habiendo constituido un 40% en 2012 y 2013. Esta caída obedece a múltiples factores. En 2015 el crecimiento de China sería el menor desde 1990, no obstante del 7,2%. En tanto Rusia sufriría los efectos de la baja en el precio del petróleo y de las sanciones por el conflicto en Crimea, con una caída del 5%, y Brasil con un lento crecimiento del 1%. India sería el único BRIC que registraría un crecimiento sensible, en torno al 7%.
La Eurozona continuará con un crecimiento exiguo y baja inflación. Se espera que el Banco Central Europeo incremente la base monetaria mediante la compra de bonos gubernamentales, para impulsar el consumo y reducir las presiones deflacionarias.
Por su parte, por 15´ año consecutivo, el crecimiento de los países subsaharianos de frica superará al promedio mundial, convirtiéndose en un cada vez más mercado atractivo.
Durante 2015 las empresas deberán estar atentas a diferentes escenarios que podrían requerir un cambio de planes. En primer lugar, el sostenimiento de los precios del petróleo por debajo del rango de u$s 60 a u$s 70 por barril podría afectar positivamente el crecimiento global. En Argentina esto permitiría reducir la presión sobre la balanza comercial en el corto plazo, pero también podría verse afectada la inversión para el desarrollo de hidrocarburos no convencionales, lo que perjudicaría la balanza en el largo plazo. Por otra parte, la baja en el precio del crudo podría reducir la demanda de biocombustibles y de los insumos agrícolas utilizados en su producción, de los que la Argentina es un exportador significativo.
Otro escenario es un posible aterrizaje forzoso de la economía china, vulnerable por su alto nivel de endeudamiento. Si bien parece tener control de la situación, no debe desestimarse el riesgo de una burbuja inmobiliaria, como las ocurridas en Japón y EE.UU. La actual revaluación del dólar podría ayudar a revitalizar la economía china y disminuir el riesgo de crisis.
Finalmente, una escalada de tensión en Rusia, Ucrania y Medio Oriente podría afectar la confianza inversora así como el precio de los hidrocarburos, impactando en la economía global.

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