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El karma Prat-Gay, el juez imprescindible y el ministro en ‘penitencia’

Si no pudieron sacar a Stella Maris Martínez de la Defensoría y a (Alejandra) Gils Carbó de la Procuración, menos se van a meter con Lorenzetti, que es uno de los pocos integrantes de la Justicia con los que el Gobierno puede tener un buen diálogo institucional", fue la frase que pronunció una fuente que conoce al detalle la fuerte interna que involucra a Elisa Carrió y al presidente de la Corte Suprema, con artillería judicial cruzada mediante, en la que Mauricio Macri queda como un incómodo actor de reparto.

Esas palabras resumen también una decisión de la Casa Rosada. Respaldarán a Carrió porque la consideran vital como cabeza de lista en la Ciudad de Buenos Aires, pero de ninguna manera confrontarán directamente con Lorenzetti, a quien valoran como un interlocutor fundamental en el Poder Judicial. "Lilita entiende eso, pero es parte de su juego poner sobre la mesa estos debates", revela otro funcionario con acceso a las decisiones que surgen desde Balcarce 50. Y relativiza los dichos de Carrió del domingo en el programa de Mirtha Legrand, donde puso en duda su candidatura en la Ciudad: "Macri la va a convencer, es el único que la sabe escuchar".

Nadie tiene que salir herido. Al menos esa es la creencia que tienen por estas horas en el Gobierno. Y trasciende al round entre Carrió y Lorenzetti.

"No va a haber cambios de ministros", repiten en el macrismo desde la salida de Alfonso Prat-Gay en diciembre, y por ahora, ese slogan se viene cumpliendo. "Los dos meses posteriores a la salida de Alfonso fueron terribles, cargados de malas noticias", cuentan y enumeran una serie de episodios desafortunados que incluyeron denuncias contra Macri por Correo Argentino y Avianca, errores de cálculo de ANSeS, el inicio del conflicto con los docentes, el crecimiento de la inflación y el fuerte descontento social que provocó una ola de piquetes.

La única posible salida en el mediano plazo es la de Esteban Bullrich, en caso de que sea el elegido como candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires. De ser así, "de ningún modo será testimonial", aseveran.

No obstante, el hecho de que no vaya a haber movimientos en las primeras líneas no quiere decir que no haya ministros observados, de quienes esperan un mejor desempeño en los próximos meses. A la cabeza de ese ranking que todos quieren evitar figura hoy Germán Garavano, el titular de Justicia.

En la Rosada creen que los cambios que se promueven desde ese Ministerio van más lento de lo debido, y citan parte del paquete "Justicia 2020", que incluye los proyectos de reforma en el Régimen Penal Juvenil y en el Código Penal. También hay fastidio por el freno que llegó desde La Plata a la designación que el Consejo de la Magistratura había hecho como juez electoral de Juan Manuel Culotta para el estratégico juzgado número 1, que controla toda la elección provincial.

El magistrado, según la oposición, es un juez afín al macrismo, en lo que recuerda a la disputa con el Frente para la Victoria antes de los comicios de 2015, cuando se había designado subrogante del mismo juzgado a Laureano Durán, un joven secretario sin antecedentes como juez que había sido vinculado al kirchnerismo.