No es el único caso

La insólita razón por la que Rexona tuvo que cambiarse el nombre en Argentina por varios años

La marca nació como un ungüento en Australia en 1908, sin embargo en varios países se vende con otros nombres. En Argentina debutó como Rexina por un increíble motivo.

Dice que no te abandona y su nombre rima a la perfección con este slogan. Pero no se la conoce de la misma manera en todo el mundo. En Sudáfrica le dicen Shield, los británicos la compran como Sure y en las góndolas estadounidenses aparece como Degree. 

Los consumidores argentinos jóvenes quizá no lo recuerdan pero en el mercado local debutó como Rexina hasta su cambio en 1992. Rexona es una de las marcas más conocidas de desodorantes, sin embargo su historia comenzó como una etiqueta de ungüentos en Australia en 1908.

Alice y Samuel Fuller Sheffer (segundo y tercero de izquierda a derecha en la fila de arriba).

El químico estadounidense Samuel Fuller Sheffer tomó una decisión audaz: mudarse a Melbourne para buscar oportunidades comerciales. A principios de siglo viajó rumbo al país oceánico acompañado de su esposa, Alice. Ahí consiguió dos socios y armó una compañía de productos farmacéuticos la cual, unos años después, pasó a controlar en su totalidad. La firma Sheldon Drug Company se había hecho popular con su marca Dr. Sheldon y pronto se expandió a otros mercados de la región.

El ungüento que todo lo cura

Alice, que había estudiado medicina, quería ampliar el portfolio de productos con una marca que combinara el cuidado personal y cosmética. Que no solo sirviera para tratar cuestiones de la piel sino también que oliera bien.

El ungüento Rexona marcó el debut de la marca en el mercado australiano en 1908

Con esa idea en mente lanzó en 1908 el ungüento Rexona, al que se lo promocionaba como ideal para sarpullidos, acné y quemaduras. En sus inicios, se lo nombraba como el "sanador rápido" (The Rapid Healer, en inglés), incluso, en algunas publicaciones de la época, se lo recomendaba para su uso en ubres de vaca.

Los Sheffer invirtieron en publicidad para dar a conocer su nueva marca, pero la campaña más efectiva tuvo a los consumidores como protagonistas. La compañía empezó a publicar cartas escritas por los usuarios para mostrar las bondades de su producto. Al ungüento, que se vendía en una lata triangular, se le sumó un jabón.

El jabón fue el segundo producto que lanzaron con este nombre.

En 1920 Sheldon Drug Company organizó concursos de Miss Rexona y Baby Rexona para aumentar el conocimiento de su etiqueta. Al mismo tiempo colocaba anuncios en los carteles de ingreso de las ciudades, a las cuales se las nombraba como "Rexona Town". Sin embargo, a finales de aquella década, una tragedia aceleraría la venta de la compañía.

La marca de los mil nombres

Samuel Sheffer murió de malaria en noviembre de 1929 y su esposa tendría una larga recuperación producto de la misma enfermedad. Entonces Sheldon Drug Company pasó a manos de la británica Lever Bros que poco después se fusionó con la neerlandesa Margarine Unie y conformaron el holding Unilever.

El antitranspirante debutó en los '60 primero en el Reino Unido, más tarde llegó a Finlandia y luego se expandió por el resto del mundo. En varios mercados Rexona adoptó diversos nombres por varios motivos, aunque mantuvo su isotipo del tic. Uno de los casos más curiosos fue el de Argentina, donde apareció con el nombre Rexina debido a un problema técnico.

El caso Rexina en Argentina

Según consigna el blog El Gran Libro de las Marcas, la compañía encargada de producirla invirtió en unas máquinas de impresión cuyos rodillos eran más pequeños que el estándar, entonces no entraba la palabra entera

Desde su lanzamiento en Argentina hasta 1992 se lo conoció como Rexina.

Se barajaron varios nombres posibles para resolver el problema, debido a que no había tiempo ni presupuesto para una nueva inversión. Finalmente se decidió reemplazar la O ancha por una I. Esto se mantuvo hasta la aparición de Rexona en 1992.

Vínculo deportivo

El desodorante le ganó protagonismo al jabón y en los 90 la firma ingresó al ecosistema deportivo sponsoreando a numerosos deportistas. La tenista alemana Steffi Graff, el argentino David Nalbandian, los All Blacks y el equipo Lotus de Fórmula 1 fueron algunos de los que integraron su dream team.

En Argentina, Unilever tiene una de las plantas de desodorantes en aerosol más grandes del mundo. Le demandó una inversión de $ 115 millones y corto cinta en 2013. Tiene capacidad para producir unas 500 unidades por minuto de las varias marcas del holding, como Axe, Rexona, Impulse y Dove. En tanto, en 2020, desembolsó $ 23 millones para desarrollar una línea de sanitizantes de la etiqueta nacida hace 114 años en Australia. 

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