

En el fútbol siempre hubo incentivaciones, yo no tengo problema en decirlo: hemos tenido incentivación de River. El fútbol es así, no hay que ocultarlo, a mí no me da vergüenza y me parece que no es ningún delito que haya incentivación, siempre y cuando sea para ir para adelante, así declaró el uruguayo Daniel Pereira jugador del Club Patronato de Paraná, luego que su equipo venciera 1 a 0 a Rosario Central, hasta esa fecha único puntero de la B Nacional.
El audio de la entrevista radial circuló por la web a gran velocidad, al grado que el Tribunal de Disciplina de AFA debió citarlo, ocasión en la cual se rectificó bajo la excusa que había sido mal interpretado, que fue el propio club que incrementó los premios a raíz de la mejora en las recaudaciones obtenidas en partidos con equipos con posibilidad de ascender a primera. El Tribunal aceptó como un mal entendido a esa declaración, pero en su fallo previene que ...la aceptación y entrega de recompensa o incentivación, constituyen todos ellos, actos gravemente reprochables, en tanto alteran el verdadero espíritu de la competencia deportiva, y son contrarios a toda idea de conducta recta y leal en el desempeño de las actividades propias del fútbol profesional... (Boletín nº 4659 AFA 22/06/12). Además, se advierte sobre la errónea idea que puede generarse a quienes desarrollan actividades organizadas por AFA y al público en general, puesto que ...considera un deber recordar que la incentivación -bajo todas sus formas y modalidades-debe ser objeto de descalificación total, absoluta e incondicional, y merecedora del más severo reproche y que la recompensa o incentivación, no sólo conlleva la aplicación de severas sanciones -para quien o quienes las reciban-, bajo las reglas de la disciplina deportiva (Arts. 74, 181 y 284 del Reglamento de Transgresiones y Penas-AFA), sino que constituye una conducta delictiva, según lo previsto por el Art. 24 de la Ley del Deporte Nº 20.655, que sanciona dicho proceder con pena de prisión... Finalmente, se le imputa al jugador que sus dichos fueron con singular ligereza y falta de toda prudencia, trasluciendo una actitud de tolerancia frente a la incentivación, aplicándole por ello una suspensión de 2 partidos.
El Reglamento prevé la suspensión del club que resulte responsable (de 4 meses a 2 años-Art. 74) y, para el futbolista (de 6 meses a 3 años-Art.181), para quienes ofrezcan recompensas o las reciban o acepten la promesa, siempre que ... tenga por finalidad estimular su desempeño en el juego, para que el resultado del partido beneficie la colocación de un tercer equipo en la correspondiente tabla de posiciones...
En 1961, Quilmes y Newells Old Boys disputaban el torneo de la segunda categoría, luego de una investigación, el Tribunal de Disciplina (21/02/1962), consideró probada la incentivación de Newells hacia jugadores de Excursionistas, sancionándolo con la pérdida de 10 puntos y consiguiente pérdida del título de campeón que había obtenido, que pasó a manos de Quilmes.
Los futbolistas involucrados fueron sancionados con 20 fechas de suspensión. Newells inició juicio a AFA y en el año 1964, desistió de continuarlo merced a un acuerdo que decretó su reintegro al círculo superior. En 1997, otro confeso, un ex Presidente de Deportivo Español, fue sancionado con 3 años de suspensión por afirmar públicamente que había incentivado a jugadores de Racing para beneficiar a su club. En 1974, el periodista Dante Panzeri criticaba aquella concepción deportiva de hacer de lo deshonesto un estilo rutinario de vida, porque para él significaba la legitimación del delito si el delito se hace costumbre. La incentivación al igual que el soborno, son dos caras de una misma moneda, que atentan contra el juego limpio que proclama F.I.F.A. a nivel global. La levísima pena aplicada castiga sólo la imprudencia del mensajero, sin desnudar al verdadero entramado que muchos declaman conocer.
Como en el enigmático Sudario de Turín, el rostro de la incentivación ha dejado sus huellas indelebles, a pesar de haberse soslayado investigar la dádiva oculta bajo un manto piadoso, sin identificarse a los presuntos autores de semejante agravio a la sana competencia e integridad deportiva.











