n El parlamento francés dominado por socialistas votó ayer para acabar con las exenciones tributarias a las horas extras y elevar el impuesto sobre el patrimonio, aboliendo dos piedras angulares de la política económica conservadora del ex presidente Nicolas Sarkozy ejercidas en los últimos cinco años.

Las medidas fueron incluidas en un proyecto de ley sobre presupuesto que el oficialista Partido Socialista presentó a la Asamblea

Nacional.

En la votación, la Cámara baja del Parlamento aprobó poner fin a la exención de impuestos a las horas extraordinarias a partir de agosto, acabando con las dispensas tributarias que simbolizaron la consigna trabaje más, gane más que llevó a Sarkozy al poder en el 2007.

Francois Hollande asumió la presidencia de Francia con el compromiso de reactivar la economía y deshacerse de un gran déficit sin someter a los votantes a medidas de ajuste al estilo de Grecia, proponiendo ante todo un programa de impuestos y gasto que, según dice, afectará fuertemente a los ricos.

De hecho, la segunda medida aprobada en la Asamblea Nacional fue una contribución excepcional al llamado Impuesto de Solidaridad sobre la Fortuna (ISF) para aquellos que posean un patrimonio superior a 1,3 millones de euros. De esta forma, los más acaudalados en Francia pagarán en promedio 95.000 euros al año por su patrimonio, en lugar de 40.000.

Con la nueva medida aprobada, el gobierno espera recaudar unos 2.300 millones de euros adicionales.

Hollande busca cumplir con las promesas de reducir el déficit público de Francia a un 4,5% del PBI este año, desde un 5,2% en el 2011, y a un 3% del PBI en el 2013.